La inédita guerra que el peleador Dustin Poirier le ganó al presidente de UFC, Dana White

Dustin Poirier y Dana White tuvieron un duro cruce de palabras y negociaciones (Foto: Getty Images))

Andrés Espinoza Anchieta |  @AndresEspinoza

Como en cualquier disciplina deportiva, en el mundo de las artes marciales mixtas (MMA) es de vital importancia el renglón de victorias y derrotas. Pero quizás una de las grandes diferencias en las MMA, y particularmente dentro de la UFC, es que muchos de esos ganados o perdidos se registran incluso antes de que inicie la actividad física.

A diferencia de lo que ocurre en el fútbol, beisbol y baloncesto, entre otras disciplinas, los contratos de los peleadores que hacen vida en la empresa presidida por Dana White pueden ser renegociados antes de que se pacte una pelea, sin importar si inicialmente se había establecido en el acuerdo un monto en especial por un determinado número de disputas.

Por ejemplo, un peleador puede haber llegado a un acuerdo con UFC para disputar cinco combates en tres años, pero existe la posibilidad de renegociar el monto obtenido por cada combate antes de que se lleve a cabo el mismo, y de no alcanzarse un punto medio, el atleta podría negarse a pelear sin ningún problema. Asimismo, UFC también tiene la potestad de romper el contrato y despedir al peleador por un desempeño pobre incluso antes de que se completen los hipotéticos cinco enfrentamientos.

La historia nos ha demostrado que cuando un peleador se niega a entrar al octágono por no llegar a un acuerdo económico con White y compañía, los aficionados suelen atacarlo por poner el dinero como prioridad y, en consecuencia, reprimirlos de un combate que muy seguramente esperaban ver con ansias.

White también juega un papel fundamental en ello, pues para justificar la no realización de un choque esperado por los fanáticos suele recurrir a la prensa para dejar en evidencia que la culpa es del peleador y no suya.

NUEVO CASO, NUEVO DESENLACE

Entonces, cuando Dustin Poirier (26-6 en MMA y 18-5 en UFC) hizo público hace más de una semana que no pelearía ante Tony Ferguson (25-4 MMA, 15-2 UFC) por no haber llegado a un pacto monetario con la empresa, parecía que el ciclo se repetiría.

“Me gusta mucho Dustin, así que no pienso hablar mal de él”, le comentó White a la prensa el pasado martes tras la celebración del ‘Dana White Contenders Series 33’. “No sé si no quería pelear en Abu Dhabi o qué ocurrió, pero no quería pelear. Hay diferentes formas de rechazar un combate y no querer progresar en las negociaciones es una de ellas”, añadió.

Poirier, excampeón de peso ligero interino de la empresa, no tardó en responder.

“Sí quiero esa pelea”, le dijo Poirier al portal MMA Junkie sobre el duelo inicialmente previsto para el evento UFC 254, el 24 de octubre en ‘Fight Island’. “Quiero pelear con Tony”, agregó.

No obstante, posiblemente para sorpresa de White, los aficionados reaccionaron de una forma muy distinta a la habitual al conocerse la negativa del “Diamante”, y en su mayoría abarrotaron las redes sociales con mensajes a favor de Poirier y exigiendo que le pagaran lo necesario para poder realizar el combate.

Mucho influyó la posición de Ferguson, quien también expresó apoyo hacia su posible contrincante, pidiéndole a White en sus redes sociales que le “pagara al hombre para poder realizar la pelea que todos querían ver”.

APOYO ENTRE COLEGAS

A lo largo de la relativamente corta historia de la UFC, son muy raros los casos en que un peleador ha demostrado apoyo público a su rival tras problemas en las negociaciones de su pago, convirtiendo lo hecho por el “Cucuy” en algo todavía más significativo.

Ante dichas reacciones, White recurrió a concretar la firma del galardonado agente libre Michael Chandler, excampeón de peso ligero de Bellator, y de acuerdo a varios reportes de medios especializados, procedió a ofrecerle dicho nombre como oponente a Ferguson en lugar de Poirier, un movimiento que el ejecutivo de UFC calificó como “muy difícil de rechazar” en su opinión.

Sin embargo, White se llevó otra gran sorpresa ante la negativa de Ferguson de medirse a otro rival en dicho evento que no fuera Poirier, lo que llevó a UFC a oficializar que el peleador con descendencia mexicana finalmente no formará parte de la cartelera en Abu Dhabi. Poco después, también se hicieron públicos varios reportes de que la compañía le ofreció a Poirier pelear con Chandler, pero este tampoco aceptó tras alegar nuevos problemas para llegar a un acuerdo económico. Se especula que fue una señal de respeto hacia Ferguson por apoyarlo anteriormente.

Y es que “respeto” es justo una de las cualidades que ha caracterizado a Poirier, de 31 años de edad, a lo largo de su carrera, lo cual queda en evidencia con la inédita palmada en la espalda no solo de los fanáticos, sino también de su contrincante ante dicha situación. Otra de las razones que puede haber influido en la reacción de los fans es ver la disposición de pelear que demostró el oriundo de Lafayette, previo a los inconvenientes en las negociaciones, pues ya había dejado a su familia en Louisiana para iniciar su campamento de preparación física.

Poirier ha sido uno de los mejores soldados que ha tenido UFC en tiempos recientes, tomando prácticamente cada combate que se la ha ofrecido en su trayectoria. La suposición de White de que quizás Poirier no quería pelear en Abu Dhabi tampoco suena lógica, ya que el norteamericano peleó allí ante Khabib Nurmagomedov en un choque para unificar el campeonato de peso ligero apenas el año pasado.

El hecho de que Poirier ha recibido bonos por llevarse la “Pelea de la Noche” en cinco de sus últimos ocho enfrentamientos, tampoco parece jugar a favor de UFC ante los ojos de los aficionados. Y es que evidencia la clase de peleador que ha sido el excampeón, la calidad de sus combates y las recompensas que le ha generado a White, quien ahora se niega a pagarle lo que pide por entrar al octágono ante Ferguson, en un choque que bien podría optar al “Combate del Año”.

¿Y AHORA?

La urgencia de White y compañía por pactar otra pelea que sirva como co-evento estelar antes del choque principal de UFC 254, entre Nurmagomedov y Justin Gaethje por el título, se debe a que ha quedado comprobado que un plan B es clave en tiempos de coronavirus. Pocos días antes de la celebración de UFC 251, hace varias semanas, el brasileño Gilbert Burns dio positivo por COVID-19 y la empresa tuvo que acelerar el paso para conseguir un nuevo retador que enfrentara al campeón de peso welter Kamaru Usman en dicho evento, mismo que terminó siendo Jorge Masvidal.

Pero ante las negativas de Poirier y Ferguson, UFC ha tenido que conformarse por el momento con nombrar a Chandler como sustituto para el evento estelar en caso de que alguno entre Nurmagomedov y Gaethje no pueda competir.

Si bien se desconoce el monto que esperaba recibir Poirier por medirse a Ferguson, se conoció que en su más reciente enfrentamiento (victoria sobre Dan Hooker el pasado 27 de junio), el “Diamante” cobró 150 mil dólares por presentarse al duelo y otros 150 mil por obtener el triunfo.

Tomando en cuenta la magnitud de un combate ante Ferguson, no era difícil imaginarse que Poirier solicitara un aumento, que si bien se le fue negado por los momentos, le permitió reclamar una nueva victoria, esta vez ante White y sin necesidad de tirar un solo puño.

¿Su bono por ese triunfo? La muestra pública de respeto de parte de aficionados y colegas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *